Filed under: toque de queda
Cierta noche de aquelarre*, entre chismes, whiskies, hot nuts (sin albur), y updates sentimentales con un par de amigas, hablábamos sobre el vasto y perverso mundo de la soltería, y la variedad de treintones con los que hemos salido. Nos divertimos un rato (e hicimos uno que otro coraje) repasando todas las cartas que nos habían jugado esos misteriosos personajes, mismas que oscilan entre lo pueril y lo puerquil… una minúscula muestra:
“Es que me quedé sin pila y por eso no te pude marcar.” “Te amo, pero perdón por gritarte que eras una estúpida y que me tenías harto.” “Cogí con ella nomás porque estaba muy borracho, pero no significó nada.” “No te vayas a enamorar de mi porque en este momento sólo me permito estar enamorado de mi música.” “Soy un egoísta. ¿cómo esperas que te lleve a tu casa si ni siquiera puedo ofrecerte un chicle?”
Eso que lo tolere un emo quinceañero, pero a mi que no me hagan perder mi tiempo. (Por cierto, ¿cuándo o a qué edad se comienza a “perder el tiempo”?) A estas alturas de mi vida, lo que yo necesito son menos zucaritas y más huevos.
Cuando tienes 15 años, 17, hasta 20… las zucaritas todavía te sacian. Te quitan el hambre y empalagan bien rico. Saben a besos, cariñitos, cojines sabrosos, manita sudada, promesas lindas pero vacías. Comerlas implica aceptar que habrá un bajón de azúcar posterior: el que da más hambre. Y si quieres comer más zucaritas, son tan genéricas que obtenerlas es muy fácil. Las puedes comprar o le puedes pedir al vecino que te las regale, pero el ciclo se repite hasta que un día, con tristeza, o peor aún, amargura, caes en cuenta de que cargas un torpe, débil y obeso aparato emocional.
Es entonces cuando comienzas a preferir los huevos (aunque hay gente que los ha preferido desde siempre). Se siente bien saber que estás comiendo algo que no sólo te quita el hambre, sino que además te hace crecer y te fortalece… y no te va a dejar sensación de vacío. Conseguir huevos no es tarea fácil, aunque los puedes comprar donde sea o también pedírselos al vecino. Y cualquiera te los pinta, pero muy pocos te los preparan, y tal vez sólo habrá uno que te los cocine al gusto.
Este ’statement’ de ninguna manera es un atentado en contra del romance, la ternura, dulzura y toda la melcocha que pueda aderezar una relación. ¡Si los huevos revueltos con mermelada saben bien rico, legal! Sólo estoy haciendo una rotunda negación a que la melaza funcione como cimiento de una relación que no tiene fondo o argumento alguno.
¿Qué es lo que quiero, entonces? Huevos. Alguien que no se aputarre. Alguien que se rife. Que no me digan cosas bonitas, sino las demuestren. Y es que eso de rayar los 27, 29, o (líbranos del mal) los treintaytantos y seguir alimentándose de, o sólo saber ofrecer, zucaritas no debería estar aprobado por el ministerio de salud emocional… pero es maravilloso que todos tengamos la libertad de elegir qué tragar.
así que ¿ustedes qué prefieren? ¿huevos o zucaritas? o mejor aún, ¿qué están dispuestos a dar?
*”Aquelarre” es un término euskera para designar una reunión de brujas en la que se veneraba a un macho cabrío (no al de toquedequeda, por si se preguntaban) allá por la Edad Media. En los aquelarres en los que Miss Dengler participa sólo se veneran hombres. Y como buenas aprendices de Circe, las participantes a veces los convierten en cerdos. Todavía no encuentran la fórmula o conjuro para convertir a los que ya son unos cerdos en hombres.
13 Comments so far
Leave a comment
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>




Cuando recién formateé la PC (en las vacaciones de verano) de repente me dio una obsesión por convertirme en mago/chamán y entre mis muchas payasadas, tenía la imagen de un aquelarre enorme de fondo de escritorio. Los aquelarres como los que usted describe se me hacen de lo más cruel: mire que andar hablando de hombres sin nosotros ahí. Lo bueno es que lo postea.
As: Finale Allegro Assai – Mozart.
Atte: Juan Ramón Velázquez Mora.
Comment by Juan Ramón January 12, 2008 @ 1:55 amjeje.
Comment by Lulu Dengler January 12, 2008 @ 4:12 amNo somos tan crueles. Ustedes los hombres son maravillosos.
Gran forma de describir los dos tipos de relaciones que puedes escoger. Mucha miel y poca sustancia, o sustancia, si quieres o no, con miel, pero sustancia a fin de cuentas.
Comment by Dirty Lil' Thing January 15, 2008 @ 2:11 amHuevos es lo de hoy, no estamos en secundaria; pero son pocas las personas dispuestas a tener una relación así, por todo lo que ésto implica. Al fin, qué es de una relación hecha de comida chatarra, de vil cartón? Ay amiga… te mereces al cabrón que te de huevos hasta que te hartes (en todo sentido)
“Mañana no, tengo junta y no se a que hora voy a salir”
“Es que estoy muy cansado, 2 chelas mas con mis cuates y me voy a mi casa”
“Siento que no estas respetando ni mi espacio ni mi tiempo”
“No tengo varo”
Si, tuve que aprender algo de lo que mencionas Lulla pero juro que fue solo para quitarme de encima a una adolescente que conocí en el cumple de mi primito de 15 años, no me imagino teniendo una novia 6 años menor que yo, si quisiera pasar tiempo con alguien asi mejor tendria hijos… solo quiero aclarar que son argumentos (la matoría de ellos no validos) que bien utilizados son validos (como en la situación antes mencionada) pero mal utilizados (como en la situación que tu mencionas) son una falta de respeto para uds.
Comment by Diego January 16, 2008 @ 2:53 amTienes razon, te mereces una relación chida, pero si estoy seguro de algo es que esta clase de relaciones chingonas y exepcionales de las cuales te acordaras toda la vida aparecen precisamente cuando dejas de buscar y has renunciado por completo a ellas, cagado no?
Suerte con la buesqueda del principe azul.
Ya merol es tu cumple!
Saludos, Diego
FELIZ CUMPLEAÑOS!!!!
Comment by Diego January 17, 2008 @ 1:29 amFeliz cumpleaños, Señorita Dengler. Que se la pase bien aunque sea sin fiesta.
As: Blue Mountain Lake – Pete Seeger.
Atte: Juan Ramón velázquez Mora.
Comment by Juan Ramón January 17, 2008 @ 11:32 pmFelíz cumpleaños a tí! Felíz cumpleaños a tí! Felíz cumpleaños querida Lourdeeeees! Felíz cumpleaños a tíííííííííííí!!!!!
Comment by Dirty Lil' Thing January 18, 2008 @ 3:31 am
gracias por sus felicitaciones!
Comment by Lulu Dengler January 18, 2008 @ 5:12 amla fiesta glam sólo se pospone
para cuando mi padre ya no esté sulfurado
No sabes cuanto reí, sobre todo con la nota al pie.
Saludos!
Comment by Emma Zunz February 15, 2008 @ 8:34 pmjajajaja! muy buen post. Qué risa aquello de los emos quinceañeros
Comment by sara February 21, 2008 @ 2:22 pmYo podria dejar de ser un cerdo… solo tengo que bajar unos 5kg HAHAHA! aunque si alguna vez te enteraste el orgazmo del cerdo dura 45 minutos! lo estoy evaluando
Comment by Diego March 24, 2008 @ 12:16 amun abrazo Lula, Diego
[...] porque quiero algo más. Ya me cansé de que jueguen conmigo, ya me cansé de las zucaritas (Miss Dengler), quiero huevos! Alguien que me quiera, que me necesite, algo con mucha pasión, que iguale mi [...]
Pingback by Unexpected « Dulce Afrodita March 21, 2009 @ 11:12 pm[...] sea, el rant que desató esta pseudo reflexión es el malhabido “Menos zucaritas y más huevos”, el cual me estoy dando el lujo de rectificar, agregándole un cínico corolario, derivado de una [...]
Pingback by De huevos y de zucaritas « Lulu Dengler September 20, 2009 @ 8:49 pm