Filed under: live and learn, lulu dengler, rants and ramblings, toque de queda
Hace una semana cumplí 22. Y, en teoría, en 11 meses me gradúo. Honestamente, me aterran los misterios que depara el futuro, pero parece que no soy la única angustiada por mi porvenir. Últimamente me ataca por todas partes una frasecita, generalmente acompañada de un gesto inquisidor y expectante: el “plan de vida”.
El concepto me resulta a veces tan desconcertante como el rubro reservado, en los formatos de solicitud de empleo que venden en la papelería, para la pregunta “¿Cuál es su meta en la vida?”. Por lo general, aunque tu meta sea ‘conquistar el mundo’, estás aplicando para el trabajo porque, en primera instancia, tu verdadera meta es ’sobrevivir’ –de cualquier manera, siempre llenen ese espacio en blanco con algo coherente, porque puede ser que el cabrón/cabrona que la lea, elabore conjeturas sobre cómo ser cerillito de supermercado (por ejemplo) te acerca a lo que sea que hayas contestado. (more…)
Filed under: toque de queda
Cierta noche de aquelarre*, entre chismes, whiskies, hot nuts (sin albur), y updates sentimentales con un par de amigas, hablábamos sobre el vasto y perverso mundo de la soltería, y la variedad de treintones con los que hemos salido. Nos divertimos un rato (e hicimos uno que otro coraje) repasando todas las cartas que nos habían jugado esos misteriosos personajes, mismas que oscilan entre lo pueril y lo puerquil… una minúscula muestra:
“Es que me quedé sin pila y por eso no te pude marcar.” “Te amo, pero perdón por gritarte que eras una estúpida y que me tenías harto.” “Cogí con ella nomás porque estaba muy borracho, pero no significó nada.” “No te vayas a enamorar de mi porque en este momento sólo me permito estar enamorado de mi música.” “Soy un egoísta. ¿cómo esperas que te lleve a tu casa si ni siquiera puedo ofrecerte un chicle?”
Eso que lo tolere un emo quinceañero, pero a mi que no me hagan perder mi tiempo. (Por cierto, ¿cuándo o a qué edad se comienza a “perder el tiempo”?) A estas alturas de mi vida, lo que yo necesito son menos zucaritas y más huevos.



